Una Mirada Comprometida sobre el Derecho y el Conflicto Social

    Una Mirada Comprometida Sobre el Derecho y el Conflicto Social: Contestación al Discurso de Instalación de la Académica Correspondiente, Dra. Jacqueline N. Font-Guzmán

    Carlos E. Ramos González*

    SEÑOR PRESIDENTE, ACADÉMICOS Y ACADÉMICAS PRESENTES, ACADÉMICA CORRESPONDIENTE, DRA. JACQUELINE FONT GUZMAN, AMIGOS Y AMIGAS:

    Conviene recordar unas palabras de uno de nuestros académicos fundadores, don José Trías Monge -cuyo centenario conmemoramos-, en ocasión de la incorporación e inauguración de esta Academia como correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. Nos decía que, en el camino de reformar nuestro derecho patrio, había que “identificar las bases comunes en el Puerto Rico de hoy que permiten el remozamiento de nuestro derecho sin violentar el credo político de partido alguno. Después de todo, de lo que se trata es de emprender una tarea científica y no de confeccionar manifiestos”.[1] En ese proceso de identificación, es imprescindible considerar que detrás de muchos conflictos judiciales, hay un drama humano que el jurista no puede dejar oculto u opaco por las formas jurídicas o las doctrinas que utiliza para resolverlos.[2]

    La Académica Correspondiente, Dra. Jacqueline N. Font-Guzmán, ha dedicado su vida profesional a la búsqueda de la experiencia humana dentro del ámbito del Derecho con el fin de, en sus palabras, “despertarle el alma al Derecho y, en el proceso, lograr un reencuentro de la justicia con lo social”.[3] En consecuencia, ha colocado su óptica en las personas marginadas para que se entienda mejor la forma de desmantelar las estructuras que producen esa marginación. Desde la nación norteamericana donde reside, emprende esta tarea científica investigando nuevas formas de promover el cambio social fuera de la estructura jurídica. Ello, justamente, para transformar esa norma que impide el cambio y así lograr un mundo más justo.

    Esa búsqueda tiene pertinencia y urgencia universal; pero, ante todo, tiene pertinencia y urgencia en nuestro país. Eso explica que la Dra. Font-Guzmán se haya enfocado en uno de los temas medulares de nuestra relación política con los Estados Unidos: la ciudadanía política norteamericana de los puertorriqueños y las puertorriqueñas. Les invito a leer su estudio anclado en el conocido caso del Tribunal Supremo de Puerto Rico Ramírez de Ferrer v. Mari Brás.[4] Su libro sobre este asunto es una nueva mirada a esta ciudadanía política, que trasciende las teorías existentes más comunes sobre el concepto de ciudadanía.[5] Además, lo hace con el rigor científico que reclamaba nuestro Académico Fundador. Nada más pertinente para nuestra Academia, pues se une a los trabajos extraordinarios del académico numerario José Julián Álvarez González y el académico honorario Honorable José A. Cabranes, sobre el tema de la ciudadanía americana de los puertorriqueños y las puertorriqueñas.[6]

    Cónsono con esta mirada crítica, resulta indispensable para nuestra Academia que la nueva Académica Correspondiente sea una especialista en la negociación y resolución alternativa de conflictos de reconocimiento en los Estados Unidos y en otras partes del mundo. Precisamente, este tema era uno de los temas favoritos del académico numerario Trías Monge. Hace 37 años, mientras se desempeñaba como Juez Presidente del Tribunal Supremo de Puerto Rico, Trías Monge fue muy receptivo y respaldó la creación del primer centro de resolución alternativa de disputas, adscrito a la Rama Judicial de Puerto Rico.[7] El Centro fue creado con ayuda financiera de la Oficina Legal de la Comunidad de Santurce, que, a su vez, había sido inaugurada bajo el auspicio de la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana de Puerto Rico. El entonces director ejecutivo de dicha oficina, el Honorable Federico Hernández Denton, y el entonces director administrativo de los tribunales de Puerto Rico, Eulalio Torres González, se unieron al Juez Presidente en la creación de esta oficina.

    El resultado de esa gestión perdura hasta nuestros días a través del Negociado de Métodos Alternos del Tribunal Supremo de Puerto Rico.[8] Más aún: ese esfuerzo hizo que la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana de Puerto Rico desarrollara los primeros cursos de Derecho sobre la resolución alternativa de disputas en Puerto Rico y los Estados Unidos. Estos cursos estaban vinculados a los métodos alternos de adjudicación de conflictos e incluían un módulo de educación clínica especializado en esta materia. Desde hace más de 25 años, el catedrático de Derecho, Dr. Doel R. Quiñonez Núñez, ha dirigido estos esfuerzos académicos con una exitosa variedad de resultados. De hecho, el impacto de este trabajo consecuente ha sido tal que, con la aprobación de un reglamento en 1999, el Tribunal Supremo de Puerto Rico estableció que uno de sus objetivos es promover el uso de los métodos alternos en el sistema judicial puertorriqueño.[9]

    La nueva Académica Correspondiente, Dra. Font-Guzmán, se afana en desarrollar esta metodología de una forma que trasciende su entendido ya generalizado. Busca profundizar en conflictos que van más allá de las disputas individuales tradicionales para proponer un modelo que también sirva para resolver aquellas de índole social y colectivos. Frente al racismo, la misoginia y el colonialismo, propone enfrentar los conflictos que se derivan de estas inequidades del poder, con el desarrollo de unas destrezas alternativas a su resolución tradicional. Me resulta alentador y pertinente su propuesta de enfrentarlos escalándolos “de manera constructiva y pacífica”,[10] pero “perturbando estratégicamente las estructuras de inequidad” que las cimientan.[11]

    Coincido con la nueva Académica Correspondiente en que el Verano de 2019 vimos atisbos o resultados de esta estrategia. Grandes sectores de nuestra sociedad reclamaban estar viviendo la Constitución de Puerto Rico en la calle; tenían razón. Creo también que, en nuestra historia reciente, se han instado y se interpelarán litigios perturbadores. Sin embargo, en un giro dialéctico, son litigios que se pierden, pero se ganan por una causa que trasciende unos resultados judiciales inmediatos.

    Académica Correspondiente, Dra. Jacqueline N. Font-Guzmán, nos hacía falta su perspectiva. Los eventos de los últimos años en nuestro país, y la nueva cara de los viejos conflictos políticos y sociales, demandan adquirir las destrezas que usted desarrolla con tanta ciencia y verticalidad. Su obligación ahora se magnifica: manténganos al día y use la Academia Puertorriqueña de Jurisprudencia y Legislación. Desde los Estados Unidos, comparta también esa experiencia con la comunidad puertorriqueña aquí en su Nación de origen. Parafraseando a nuestro presidente, Antonio García Padilla: gracias por esa mirada más integral, que permite a la Academia crear mejores caminos futuros.[12]

    Enhorabuena y felicidades por este logro profesional.

    En San Juan de Puerto Rico, a 10 de diciembre de 2020.

    Notas al calce

    * Catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana de Puerto Rico y Académico Numerario de la Academia Puertorriqueña de Jurisprudencia y Legislación.

    [1] José Trías Monge, Discurso inagural, 1 Rev. Acad. PR Juris. & Legis. 9, 15 (1989).

    [2] José Trías Monge, Como fue: Memorias 211 (2005).

    [3] Jacqueline N. Font-Guzmán, Despertándole el alma al Derecho: las contranarrativas como instrumento de justicia social, Discurso de Instalación como Académica Correspondiente de la Academia Puertorriqueña de Jurisprudencia y Legislación (10 de diciembre de 2020).

    [4] 114 DPR 141 (1997).

    [5] Jacqueline N. Font-Guzmán, Experiencing Puerto Rican Citizenship and Cultural Nationalism (2015).

    [6] José Julian Álvarez González, The Empire Strikes Out: Congressional Ruminations on the Citizenship Status of Puerto Ricans, 27 Har. J. Legis. 637 (1990); José A. Cabranes, Citizenship and the American Empire, 127 U. Pa. L. Rev. 391 (1978).

    [7] El 1 de febrero de 1983 se instituyó el Centro de Solución de Disputas como un proyecto demostrativo en el Centro Judicial de San Juan. Luego, en 1984, el Centro de Solución de Disputas de San Juan fue adoptado como un programa regular de la Rama Judicial de Puerto Rico.

    [8] Negociado de Métodos Alternos, Historia, Rama Judicial de Puerto Rico,

    www.ramajudicial.pr/NegMed/Centros_Mediacion/historia.html (última visita 16 de diciembre de 2020).

    [9] Véase Reglamento de Métodos Alternos para la Solución de Conflictos, 4 LPRA Ap. XXIX, R. 1.01 (2016).

    [10] Font-Guzmán, supra nota 3.

    [11] Id.

    [12] Antonio García Padilla, Mensaje del Presidente con motivo de la instalación del doctor Ángel R. Oquendo, la doctora Christina Duffy Ponsa y la decana María Pabón López como Académicos Correspondientes, 12 Rev. Acad. PR Juris. & Legis. 61, 65 (2014).