Novena Conferencia – Capitulaciones Matrimoniales

El Derecho Civil en Puerto Rico - Obligaciones y Contratos

NOVENA CONFERENCIA
CAPITULACIONES MATRIMONIALES

De la sociedad conyugal nacen diversas clases de relaciones. El Código, en su Libro Primero ha tratado de algunas de ellas, como las que se refieren a la mutua protección y auxilio, convivencia, personalidad de los cónyuges, y derecho y deber de patria potestad. En el Libro Tercero ha tratado de los efectos de esa sociedad en cuanto a la herencia. Y ahora en este Libro Cuarto, incluye cuanto se refiere al régimen económico de la sociedad conyugal, mirando este extremo desde un punto de vista contractual.

Podemos decir que en esta materia, existen tres sistemas: El de una absoluta separación de bienes entre los cónyuges; el de una absoluta comunidad de bienes; y el intermedio, que permite la existencia de bienes propios de cada cónyuge, y al mismo tiempo la de bienes que pertenecen a la sociedad o comunidad conyugal.

En conferencias como estas, de exposición del Derecho constituido, no hemos de entrar en la discusión de los méritos y desventajas de cada uno de esos sistemas. Es lícito para nosotros, expresar que el último sistema, por no ser absoluto, es el mejor de todos ellos. En Derecho es preciso huir de lo absoluto.

En la Nación de que procedemos existen antecedentes prácticos de cada uno de esos sistemas. La absoluta comunidad de bienes en aquellos pueblos sometidos al Fuero de Baylío; la absoluta separación de bienes en el Fuero de Mallorca;- el sistema de libre contratación y un régimen subsidiario de gananciales, en el Fuero de Aragón, son indudablemente precedentes prácticos en España; por mas que la combinación de bienes privativos y bienes gananciales, la encontramos perfectamente marcada en las Leyes de Toro, y en las Recopiladas.

En el Código el sistema es de libertad de contratación antes del matrimonio, y de presunción legal de gananciales, a falta de tal contratación o a falta de prueba de existencia de bienes privativos.

De forma, que encontramos tres términos. La libre contratación, en las capitulaciones matrimoniales; la presunción de gananciales; y la existencia de bienes propios y privativos de cada cónyuge.

De esto que decimos dá fe el artículo 1282 del Código, cuando estatuye que los que se unan en matrimonio pueden contratar el régimen de sus bienes, por medio de capitulaciones matrimoniales, que se otorgan antes de la contracción del matrimonio, y que hacen relación a. los bienes presentes y a los futuros. Y cuando no se han otorgado, se entiende que el matrimonio se contrae bajo el régimen de gananciales.

Nótese en el artículo, que la capitulación matrimonial se ha de establecer antes de contraer matrimonio; esto es, como previa, y no después de contraerlo. Y nótese asimismo que el régimen que en ella se establece afecta a los bienes presentes y a los futuros.

En relación con ese artículo se observa que una vez contraído el matrimonio, no pueden alterarse las capitulaciones matrimoniales para ninguna clase de bienes, presentes o futuros. (Art. 1287, C. C.) Y obsérvese también que las capitulaciones matrimoniales no sirven más que un fin determinado y exclusivo, que es el del régimen económico del matrimonio, y fuera de esto, no tiene eficacia alguna. Así, si el matrimonio no se contrajere, las capitulaciones quedan ineficaces, y nulas. (Art. 1293, C. C.)

Veamos ahora los elementos personales en este contrato.

Pueden otorgar capitulaciones desde luego, todos los que tengan capacidad civil para contratar, y tengan la libre disposición de sus bienes. Esta capacidad está limitada por la ley, cuando se trata de menores de edad, pero no lo está la que tiene el menor para contraer matrimonio, de suerte que parece que haya alguna contradicción entre esas dos limitaciones, ya que la una es general, y la otra no se encuentra en los mismos términos.

Esa contradicción no existe. El artículo 1285 del Código previene que el menor pueda otorgar capitulaciones, pero solo sean válidas si a su otorgamiento concurren los que deban prestar su consentimiento al matrimonio; y si las capitulaciones no fueran válidas por no haber concurrido esas personas, pero es válido el matrimonio, se entiende que este se contrajo bajo el régimen de gananciales.

En cuanto al elemento real, hemos visto que son objeto de este contrato los bienes presentes y futuros.

En cuanto al elemento formal, el Código ha dispuesto:

1o. Que las capitulaciones matrimoniales deben constar por escritura pública, otorgada antes de celebrarse el matrimonio; y las modificaciones que en ellas se hagan deben constar lo mismo. (Art. 1288). Pero si se tratara de bienes muebles, cuyo valor total, los del marido y la mujer, no sea superior a $500, y en el pueblo de residencia de los contrayentes no hubiere Notario, pueden otorgarse las capitulaciones ante el Secretario del ayuntamiento, y dos testigos haciéndose constar la entrega de los bienes, y quedando el contrato original archivado en el municipio. (Art. 1291.)

2o. Que cualquier modificación o alteración en el contrato de capitulaciones matrimoniales, se hará en escritura pública, antes de contraerse el matrimonio, y con intervención de las mismas personas que fueron los otorgantes en las primitivas. (Art. 1286, C. C.)

3o. Que las alteraciones que se hagan en las capitulaciones no tienen efecto en relación con terceras personas, mas que cuando se llenen los siguientes requisitos: (A) Que en el protocolo en que conste la escritura original se ponga nota al margen, indicando la escritura de modificación. (B) Que si es inscribible el primitivo contrato se inscriba también la modificación. Y el Notario que expida copias, hará constar las alteraciones del primitivo contrato.

     Contenido del contrato. —Se establece en el Código:

(A). Que en las capitulaciones no se puede estipular nada que sea contrario a las leyes, a la moral, o depresivo de la autoridad de los cónyuges futuros. Y cualquier estipulación en ese sentido es nula. (Art. 1283.)

(B). Que no puede en las capitulaciones estipularse nada que someta los bienes de los cónyuges a fueros o leyes especiales. (Art. 1284.)

Previene además el Código que en los casos en que se contrajera matrimonio en país extranjero entre puertorriqueño y extranjera, o extranjero y puertorriqueña, si los contrayentes nada establecieran acerca del régimen económico de su matrimonio, se entenderá, cuando el varón sea puertorriqueño que se contrae el matrimonio bajo el régimen de gananciales, y si es extranjero, que se contrae bajo el régimen que impere en su país. Art. 1292).—Pero sin que se entienda que este precepto perjudique a lo establecido en cuanto a los inmuebles en general; es decir, salvando el estatuto real.

Donaciones por razón de matrimonio.

     Tenemos el concepto general de la donación, que nos hace innecesario definir de nuevo. La donación que se hace, en consideración al matrimonio, en favor de uno de los cónyuges, y antes de celebrarse el matrimonio, es la que se llama donación por razón de matrimonio según el artículo 1294 del Código Civil. De forma que los requisitos esenciales son: la intención—por razón del matrimonio—; las personas—uno o los dos cónyuges—;y el tiempo, antes de la celebración del matrimonio.

En cuanto al tiempo, esta condición, o este elemento es de importancia. Tanto que toda donación que los cónyuges se hagan durante el matrimonio, es nula (Art. 1301), salvo las que consisten en módicos regalos hechos en ocasión de regocijo para la familia.

Y en cuanto a las personas, la donación hecha durante el matrimonio por uno de los cónyuges, a los hijos que el otro tenga de un anterior matrimonio, o a aquellos de quienes sea heredero presunto al tiempo de la donación, es nula. (Art. 1302, C. C.)

En cuanto a elementos personales, en este contrato, tenemos.

Que pueden hacer estas donaciones todos los que tengan capacidad legal para contratar, y puedan disponer de sus bienes. Y el menor, puede hacerlas, con la concurrencia de las personas que puedan autorizar su matrimonio. (Art. 1296, C. C.)

En cuanto a elementos reales:

Pueden ser objeto de donación entre los cónyuges hasta la décima parte de los bienes presentes; y de los futuros no mas de lo que se podría trasmitir por sucesión testada. (Art. 1298, C. C.)

Puede el donante en estos casos, liberar los bienes donados de los gravámenes que pesen sobre ellos, a excepción de los censos y servidumbres, a no ser que en las capitulaciones matrimoniales se expresara lo contrario. (Art, 1299, C. C.)

En cuanto al element formal.

Las donaciones de inmueble deben constar por escritura pública.

No es necesaria la aceptación en estas donaciones para que sean válidas. (Art. 1297, C. C.)

Y finalmente:

Estas donaciones pueden ser condicionales; y son revocables cuando no se cumple la condición. (Art. 1300, C. C.)

Estas donaciones se hacen en atención al matrimonio, y son revocables, si ese matrimonio no se celebra. (Art. 1300, C. C.)

Y estas donaciones se hacen en consideración a un matrimonio perfecto. Y son revocables cuando ese matrimonio se contrae sin el consentimiento paterno. (Art. 1300, C. C.)