Las vicisitudes del PPD

Las vicisitudes del PPD

endi.com
por Carmelo Delgado Cintrón
martes, 21 de junio de 2022

Las vicisitudes del PPD

El presidente del PPD y del Senado, José Luis Dalmau, ha presentado una disyuntiva a los miembros de su partido con relación al estatus, a propósito de la iniciativa legislativa congresional del Puerto Rico Status Act (PRSA). Este anteproyecto excluye de un proceso plebiscitario, en ciernes, al actual Estado Libre Asociado (ELA) por ser territorial, no permanente y colonial. Se trata de que los miembros de ese partido voten entre el Estado Libre Asociado (ELA) con desarrollos y la libre asociación. Se ha interpretado esta propuesta como una dirigida a la expulsión de los soberanistas o libreasociacionistas del PPD y abroquelarse en el estadolibrismo, puro y duro, pues no han presentado ninguna definición del ELA con crecimientos o “culminación”.

Desde su incepción (1952), el Estado Libre Asociado fue una procreación del gobierno federal y el Partido Popular Democrático (PPD), para intentar resolver nuestro angustioso y fundamental problema, eje de la vida social, política y cultural de los puertorriqueños: nuestra dependencia colonial a USA. Esa forma de gobierno, que no fórmula de estatus, ha sido cuestionada y duramente criticada. El ELA sufre de las más atroces contradicciones por aparentar lo que no es. Se recurrió por don Luis Muñoz Marín, el Dr. José Trías Monge y el Dr. Antonio Fernós Isern que había un pacto como base de las discusiones desde 1948 al 1952 para confeccionar un nuevo estatus, que se llamaría eventualmente el Estado Libre Asociado.

La teoría es que se había producido un pacto para demostrar que el ELA tiene connotaciones de convenio bilateral y de negociación entre iguales. (Editorial, Pacto bilateral y soberanía, El Nuevo Día de 29 de julio de 2014). Don Vicente Géigel Polanco negó la existencia de dicho “convenio” o “pacto” en una serie de artículos publicados en la prensa (Vicente Géigel Polanco, La farsa del Estado Libre Asociado, 1972, hay edición del centenario de VGP 2010, con prólogo de Carmelo Delgado Cintrón, titulado: Un análisis demoledor de la naturaleza colonial del Estado Libre Asociado de Puerto Rico). También lo combatieron senadores, representantes federales y asesores jurídicos del Congreso, como Irwin Silverman del Departamento de lo Interior del gobierno federal. Se optó por la frase, “en la naturaleza de un pacto” (convenio) —como si fuera un pacto, pero no lo es — es decir, parecido a un pacto, una apariencia. Esta frase es cónsona con los poderes congresionales indelegables e irrenunciables que le asigna la Cláusula Territorial y la jurisprudencia al Congreso sobre los territorios (Ángel J. Ortiz Guzmán, El Derecho Constitucional Estadounidense y el Pacto Bilateral entre Puerto Rico y los Estados Unidos, 29-2 RJUIPR 297). El ELA es un régimen gubernamental territorial, pautado por la Cláusula Territorial y los Casos Insulares. Es producto de muchas retóricas jurídico-constitucionales, leguleyismos e irrealidades (Arnold H. Leibowitz, Defining Status: A Comprehensive Analysis Of U.S. Territorial Policy, 2014).

A su alrededor se montó por el gobierno de don Luis Muñoz Marín una inmensa campaña de propaganda pública para darle validez al ELA y demostrar que se resolvió el problema del estatus o condición política de Puerto Rico. El Estado Libre Asociado es un ente colonial, sometido a la Cláusula Territorial, de condición colonial, provisional y dependiente (José Trías Monge, Puerto Rico: Las Penas de la Colonia Más Antigua Del Mundo, Yale, 1999).

¿Cómo el presidente del PPD y del Senado de Puerto Rico, senador José Luis Dalmau va a ofrecer una definición del ELA que no tenga esas rémoras, esos impedimentos, ese historial? No hay, ni puede haber jurídicamente un Estado Libre Asociado culminado, autónomo o desarrollado pues esa entelequia no cabe en el federalismo o la Constitución de los Estados Unidos.

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