Las trifulcas históricas del Partido Popular Democrático

Las trifulcas históricas del Partido Popular Democrático

endi.com
por Carmelo Delgado Cintrón
martes, 5 de julio de 2022

Las trifulcas históricas del Partido Popular Democrático

Somos testigos de las agrias peleas o garatas en que está enzarzado, en estos momentos, el alto liderato del Partido Popular Democrático. Me refiero al presidente del Senado y el PPD, José Luis Dalmau, y el presidente de la Cámara de Representantes Rafael (Tatito) Hernández y otros. Veamos diversas disensiones, trifulcas y garatas entre populares.

1 – Recordemos las duras y ásperas disputas públicas entre Antonio R. Barceló y el joven Luis Muñoz Marín. Difirieron principalmente por el liderato del Partido Liberal. Se agudizaron las diferencias durante la presentación del Bill Tydings el 23 de abril de 1936 sobre la independencia de Puerto Rico. (Frank Otto Gatell, “Independence Rejected: Puerto Rico and the Tydings Bill of 1936″, HAHR, 38, 1958, pp. 25-44). Barceló lo favorecía sin condiciones y Muñoz Marín tenía sus propias ideas. (Antonio R. Barceló, Iremos a la Revolución si fuera necesario, El Imparcial, 11 de mayo de 1936). Las diferencias eran insalvables y Barceló para todos los efectos excluye a Muñoz Marín del Partido Liberal en la reunión de Naranjales, Carolina, el 27 de agosto de 1936. Expulsó a Muñoz y su grupo el 31 de mayo de 1937. (El Mundo, 1 de junio de 1937, p. 1). El 14 de julio de 1938 Muñoz Marín y su grupo acordaron inscribir, por petición, una nueva colectividad, el Partido Popular Democrático (PPD).

2 – La Asamblea Constituyente del PPD se celebró el 21 de julio de 1940 en San Juan. (El Mundo, 22 de julio de 1940). El 5 de noviembre de 1940 el PPD se hace con el poder en las cámaras legislativas. Muñoz Marín fue electo presidente del Senado. Luego de “una lucha sin cuartel” entre Ernesto Ramos Antonini y Samuel R. Quiñones, este fue nombrado presidente de la Cámara de Representantes. (Millie Gil, La negrura de Ernesto Ramos Antonini impidió que fuera gobernador, Mayagüez sabe a mangó, Internet).

3 – Muñoz Marín denuncia públicamente el robo de los cuatro millones de las corporaciones gasolineras y provoca una profunda crisis, señalando públicamente al presidente cameral Samuel R. Quiñones como el responsable, siendo depuesto de la presidencia. Eventualmente fue exonerado, aunque nunca se recuperó de esa acusación. (Carmelo Delgado Cintrón, Derecho, ideología y política en Samuel R. Quiñones (1920-1952), en Samuel R. Quiñones: hombre público y defensor de la cultura, José́ Luis Colón González, editor, UIA Metro, 2018).

4 – Expulsión de los independentistas del PPD. Ante la agitación independentista en el PPD desde su fundación y la celebración de los Congresos Pro Independencia en 1943 y 1944, Muñoz decide expulsarlos, pues estaba decidido a colaborar con el gobierno federal en la implantación de un régimen gubernamental territorial con delegación de jurisdicciones y poderes internos. (Amalia Alsina Orozco, Los congresos pro-independencia, CEAPRC, 1987). El 3 de julio de 1946, en una reunión del PPD en Barranquitas se tomó un acuerdo para respaldar como gobierno para Puerto Rico lo que Muñoz llamó “Pueblo Asociado”. (Carlos Zapata Oliveras, Luis Muñoz Marín, Antonio Fernós Isern y el asunto del status político en la reunión de Barranquitas del 3 de julio de 1946, Ceiba, Año 10, 56, p. 68).

5 – Rompimiento entre Muñoz y Roberto Sánchez Vilella. El 2 de enero de 1965 tomó posesión el segundo gobernador del ELA, el ingeniero Roberto Sánchez Vilella. (El Mundo, 3 de enero de 1965, p. 1; The San Juan Star, 3 de enero de 1965, p. 1). En su inauguración afirmó que la Isla estaba entrando en “una nueva era” en la cual “el pueblo ha asumido las riendas”. Un grupo de populares de la vieja guardia se sintió incómodo y alarmado con los estilos del nuevo gobernador. Samuel Badillo manifestó en su opúsculo Para la Historia que: “El nuevo estilo se convirtió prontamente en un rechazo de todo, o casi todo lo que oliera a Muñoz Marín”. (Samuel Badillo, Para la Historia. La historia de la separación del gobernador Sánchez Vilella del Partido Popular y de Luis Muñoz Marín, 1968, p. 21). Ciertamente, el mensaje inaugural, la asesoría de los jóvenes populares y su acceso a La Fortaleza y las decisiones de Sánchez Vilella disgustaron a los líderes populares. Veían en ello una crítica a Muñoz Marín y un destaque y toma de poder de los miembros de la nueva generación, los llamados “Los 22″. (Juan Manuel García Passalacqua, La crisis política en Puerto Rico (1962-1966), 1970). Es el inicio de la ruptura insalvable de Muñoz Marín y Sánchez Vilella. (Celina Romany Siaca, La verdadera historia de Roberto Sánchez Vilella, Puerto, 2011).

6 – Las discordias y riñas entre el gobernador Muñoz Marín y Don Ernesto Ramos Antonini. El licenciado Víctor O. Rivera Hernández plantea que: “Por un lado se asegura que la preferencia de Luis Muñoz Marín por Samuel R. Quiñones para la presidencia de la Cámara en el año 1941, le creó un mal sabor a Ramos y a su gente. Ramos, herido y traicionado, amenazó con renunciar a su puesto, hecho que obligó a Muñoz Marín, bajo el fundamento de indisposición física y temporal, a entregarle la presidencia del Partido Popular de forma interina a Ernesto Ramos Antonini”. (Víctor O. Rivera Hernández, Ramos Antonini: Una biografía necesaria, CEAPRC, 2001). Según Rivera Hernández: “Una sola razón se levantaba entre las paredes del palacio de Puerta de Tierra para el rechazo de Ramos: su color negro de piel”. Ramos Antonini muere en 1963 y el gobernador Muñoz Marín se encontraba en Chicago. Afirma Rivera Hernández, que: “El gran ausente en el funeral de Ramos Antonini fue Luis Muñoz Marín ,quien prefirió prolongar su estadía en Chicago”. “La ausencia de Muñoz al funeral de Ramos fue, es y será siempre cuestionada… Algunos reseñan, que esa fue la gota que colmó la copa y que la familia de Ramos, si bien había perdonado los desplantes hechos a Ernesto Ramos Antonini en vida, nunca perdonó a Muñoz este último desplante terrenal”.

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