La “semana santa” de Donald Trump

La “semana santa” de Donald Trump

endi.com
por Carlos E. Ramos González
4 de abril de 2024

La “semana santa” de Donald Trump

El candidato republicano oficial a presidente de Estados Unidos lleva tiempo proclamándose “cristiano”, apelando así al 70% de la sociedad norteamericana. En particular, se enfoca en una parte de este sector que sin duda forma parte de su base electoral más militante. Nos referimos a las personas que se identifican como “cristianos evangélicos”, “cristianos fundamentalistas” o “cristianos conservadores”.

A grandes rasgos, se trata de un movimiento con un apego literal a los escritos de la biblia que incluye la defensa de un gobierno que imponga la verdad bíblica con sus valores morales dentro de un eterno culto al dios cristiano. Parte de sus creencias, es su convicción de que el segundo Cristo y Mesías está por regresar.

A través del espacio cibernético, se puede apreciar como los mítines de Trump incluyen una fanfarria de canciones y alusiones a que él es ese mesías esperado. Para ese sector (minoritario dentro del cristianismo e incluso en la composición del Partido Republicano) Trump es el “ungido” perseguido por el orden establecido como lo fue Cristo. El Partido Republicano hace suya esta cosmovisión para explicar las casi noventa acusaciones contenidas en los cuatro procesos penales federales y estatales que tiene pendiente su candidato. Es decir, se trata de un ser humano especial de cierto modo “ungido” para enfrentar cada acusación pendiente o convicciones por venir. Con gran éxito han logrado desdoblar estos procesos penales tan serios de modo que su base entienda estas acusaciones como una persecución.

No olvidemos la esencia de estas acusaciones: participar e incitar una conspiración para derrocar al gobierno electo en 202o y acusado violar la ley por llevarse para su casa documentos gubernamentales clasificados por ser confidenciales. También está acusado de violar las normas de financiamiento de campañas políticas al presentar información falsa para disfrazar gastos personales en la campaña de 2020 y evitar que una actriz porno divulgara el hecho de su relación adúltera con el candidato. La cuarta acusación es por interferir ilegalmente en los procesos electorales estatales.

Este acusado se encuentra en la “libre comunidad” por discreción de los jueces o juezas asignados en estas causas penales. Como buen cristiano, uno pensaría usaría la Semana Santa para rezar ante lo que tiene pendiente. Pero no: usó una porción de su tiempo promoviendo la venta de un ejemplar peculiar de la biblia dirigido a recaudar dinero para su campaña. El libro que denomina “God Bless USA Bible” o “The Trump Bible” se vende por $60. Además de contener las escrituras sagradas para el cristianismo, contiene la Constitución de los Estados Unidos, la Declaración de Independencia y el juramento a la bandera.

Mientras promociona su biblia, repite frases como “es mi libro favorito”, “estoy acusado por ti y tú serás el próximo” y “hay que escuchar el mensaje de Dios”. Irónicamente, para lograr este propósito divino, justamente el día de Pascua, felicitó a sus seguidores repitiendo sus promesas de venganza y retribución. En su red social “Truth Social” (antagonista de Twitter), renvió un vídeo a sus millones de seguidores donde aparece un camión en una caravana política con un retrato adulterado del presidente Biden amordazado y torturado. Esa misma semana lanzaba diatribas y amenazas hacia la hija del juez que presidirá el primero de los casos penales pendientes el cual debe comenzar el próximo 15 de abril. En otras redes sociales, aparece “rezando” un “Padre nuestro” donde es evidente que no conoce su letra.

Estas acciones me obligan a recordar que algunos ángeles, uno más prominente que otro, fueron arrojados del cielo.

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