El derecho a la vida y la colegiación compulsoria de los médicos

El derecho a la vida y la colegiación compulsoria de los médicos

endi.com
por Carlos E. Ramos González
martes, 03 de octubre de 2023

El derecho a la vida y la colegiación compulsoria de los médicos

Cuando se trata de proteger la vida es cuando más cobramos conciencia de la necesidad de un Estado. En una comunidad políticamente organizada, es el deber de su gobierno proteger la vida, la seguridad y el bienestar de sus ciudadanos. El cuido de la salud es un derivado obligado y lógico de ese deber gubernamental.

La decisión del Tribunal Supremo de Puerto Rico declarando inconstitucional la obligatoriedad jurídica de pertenecer al gremio profesional aupado bajo el Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico, desprotege a los médicos y con ello la salud de nuestros ciudadanos. Esta perspectiva jurídica va debilitando gradualmente las instituciones cívicas fundamentales e indispensables para el bienestar general de la comunidad puertorriqueña. Escudado en unas formas jurídicas, también refuerzan una perspectiva neoliberal y libertina malentendida del valor de la libertad. La protección al derecho fundamental a la libertad de no asociarse resulta en un espejismo jurídico que, repito, oscurece la necesidad de proteger instituciones indispensables.

Profundicemos sobre la forma jurídica empleada: la libertad de asociación. Distinto a nuestra realidad constitucional, el derecho a la asociación federal no tiene al alcance ni protege tanto como la que reconoce la Constitución de Puerto Rico. El Tribunal Supremo de los Estados Unidos ha forcejeado mucho al momento de articular el tipo de examen judicial que debe aplicarse cuando debe resolver controversias vinculadas al ejercicio de este derecho. Es por ello que ha declarado que es inconstitucional la obligatoriedad de cobrar ciertas formas de cuotas en esquemas de colegiación compulsoria en gremios profesionales reglamentados por el Estado. Sin embargo, ha rehusado declarar este tipo de colegiación como uno contrario al derecho de asociación. Ha reconocido que el derecho de asociación incluye el derecho a no asociarse, pero nunca ha llegado al extremo al que llega el Tribunal Supremo de Puerto Rico (TSPR).

Interpretar este derecho a no asociarse, como lo hace el TSPR, implicaría, por ejemplo, la necesidad de declarar todos los llamados “talleres cerrados” existentes bajo el derecho laboral federal. Esto, a su vez, debilitaría en demasía las uniones obreras, incluso en detrimento del sistema de mercado no salvaje. No obstante, para debilitar al Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico, el TSPR decidió expandir la “protección” del derecho a no asociarse anclado en la “factura más ancha” de protección que permite el federalismo norteamericano. De esta forma, declara que es un derecho fundamental que solo puede ser violentado por el Estado aplicando un examen judicial estricto. Esto implica que el Estado debe probar un interés apremiante y demostrar que no tiene una alternativa menos onerosa para lograrlo.

Las opiniones disidentes emitidas en la decisión que reseñamos demuestran que el contexto actual del estado de la salud en Puerto Rico. Mantener la vigorosidad del Colegio de Médicos Cirujanos es indispensable para no quebrar más esta precariedad. En particular, el juez Ángel Colón Pérez demuestra que en este momento no existe una alternativa menos gravosa que no sea lacerando el derecho a no asociarse.

Todos los que visitamos a un médico o hemos estado hospitalizados sabemos que en Puerto Rico vivimos una emergencia médica. En su afán por la consistencia doctrinal creada tras la “descolegiación” de los abogados y abogadas, en su empeño por proteger una libertad individual que parece libertinaje, el TSPR ha desprotegido la salud de toda la población puertorriqueña.

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