Discurso ofrecido con motivo de la presentación del libro, Actas (1900-1903)

    Discurso ofrecido con motivo de la presentación del libro, Actas de la Cámara de Delegados de Puerto Rico (1900-1903)

    DR. LUIS E. GONZÁLEZ VALES1

    Academia Puertorriqueña de Jurisprudencia y Legislación
    Cámara de Delegados de Puerto Rico.
    Primera y Segunda Asamblea Legislativa (1900-1903).
    San Juan de Puerto Rico 2008.

    Me siento sumamente honrado que esta Academia Hermana me haya pedido que haga la presentación de tan importante obra. Es significativo que la publicación viese a la luz en el 2008, fecha en que se conmemoró el Quinto Centenario del inicio por Juan Ponce de León de la Colonización de Puerto Rico.

    La obra que nos ocupa viene precedida de una presentación por el Dr. Carmelo Delgado Cintrón en la que nos anticipa que esta es la primera de una serie de volúmenes que eventualmente recogerán las Actas de las Cámara de Delegados de Puerto Rico hasta 1917. Como bien señala en ellas se recoge “la historia parlamentaria de Puerto Rico”. La Cámara de Delegados fue el “estamento elegido y representativo” del pueblo puertorriqueño por lo que es de rigor que las generaciones presentes y futuras conozcan de primera mano su importante contribución a nuestra formación de pueblo.

    En adición va acompañada de un mensaje del entonces Presidente de la Cámara, Hon. José F. Aponte Hernández, en el cual agradece el esfuerzo de esta Academia al publicar las Actas.

    La Introducción por el Dr. José Trias Monge brinda al lector un erudito y documentado trasfondo histórico que nos permite ubicar adecuadamente la “vida de la Cámara de Delegados”. Su lectura facilita el entender la relevancia que tuvo este Cuerpo en la vida política puertorriqueña de las primeras dos décadas del recién concluido siglo XX.

    Por su naturaleza las Actas recogen los acuerdos y dan una idea somera de las discusiones ocurridas en el Hemiciclo. No estamos frente a un Diario de Sesiones. Muchas de las Actas así como de las discusiones que se suscitaron al considerar los diversos asuntos fueron recogidas en los periódicos de la época por lo que constituyen una fuente obligada de consulta.

    Por tratarse de una colección documental quisiera con vuestra indulgencia hacer una referencia a las colecciones documentales que le han precedido en la Historiografía Puertorriqueña

    Las Colecciones Documentales en la historiografía puertorriqueña

    Las colecciones documentales puertorriqueñas se inician con la publicación en 1854 de la Biblioteca Histórica de Puerto Rico por Alejandro Tapia y Rivera. La obra se debe en gran medida a la labor de un grupo de jóvenes puertorriqueños, graduados muchos de ellos del Seminario Conciliar San Ildefonso, que estudiaban en España. La Sociedad Recolectora de Documentos, organizada por Baldorioty e integrada por el propio Baldorioty, José Julián Acosta, Tapia, Segundo Ruiz Belvis, Ramón E. Betances, Lino Dámaso Saldaña, Calixto Romero y otros se dio a la noble tarea de buscar documentos relacionados con nuestra historia. Estos jóvenes aprovecharon la riqueza de los fondos de la Biblioteca Nacional de Madrid, la Biblioteca de la Real Academia de la Historia, la Colección Juan Bautista Muñoz y la colección privada de Domingo del Monte para recopilar documentos sobre nuestra historia de los Siglos XVI, XVII y XVIII.

    Dos de los tres tomos de la documentación Histórica que los jóvenes estudiantes habían recogido bajo el liderato de Baldorioty de Castro…, “estaban encuadernados con el título de Colección de Documentos Históricos relativos a SJB de Puerto Rico, Madrid 1851”. El primer tomo forma parte del Informe de Baldorioty de Castro a la Sociedad Recolectora, fechado el 30 de julio de 1851.

    A modo de colofón a esta presentación desearía añadir otras importantes colecciones documentales que hoy están disponibles a los estudiosos e investigadores.

    (1) Actas del Cabildo de San Juan Bautista de Puerto Rico. 18 volúmenes (1949-1978). La mayoría publicadas bajo la dirección de Aida Caro.

    (2) Actas del Cabildo de Ponce, Puerto Rico 1812-1823. Prof. Ilia del Toro Robledo. Comisión Puertorriqueña para la Celebración del Quinto Centenario del Descubrimiento de América y Puerto Rico. En conmemoración del encuentro de dos mundos. 10 de junio de 1902. Recoge 209 Actas, Índice Onomástico e Índice de Materias.

    (3) Historia Documental de Puerto Rico. Murga-Huerga. 17 volúmenes (1956-2008) Hasta el momento. Todos los volúmenes tienen importantes apéndices documentales. Los volúmenes III, IV y V son los Cedularios Puertorriqueños cuyo contenido recoge Alegría en los volúmenes que hoy presentamos.

    (4) Cien años de lucha política. Reece Bothwell González. 5 volúmenes (1979).

    (5) Obras Completas de Luis Muños Rivera. Lidio Cruz Monclova, Editor. 9 volúmenes (1960-1968). 3 vols. de campañas políticas, 1 vol. tropicals versos, Madrid. 1925.

    (6) Documentos de la Real Hacienda de Puerto Rico. Aurelio Tanodi 2 volúmenes. Volumen I (1510-1519); se publicó en 1971; Volumen II (1510-1545), 2009.

    (7) Villa de San Germán: Sus Derechos y Privilegios durante los siglos XVI, XVII y XVIII. Aida Caro (1962).

    (8) Ramón Power y Giralt: Diputado puertorriqueño a las Cortes Generales y Extraordinarias de España 1810-1812. Aida Caro (1962).

    (9) Antología de lecturas de historia de Puerto Rico (siglos XV-XVIII). Aida Caro (1971).

    (10) Crónicas de Puerto Rico desde la Conquista hasta nuestros días (1493-1955). Eugenio Fernández Méndez (1976).

    (11) Antología del pensamiento puertorriqueño 1900/1970. 2 volúmenes. Eugenio Fernández Méndez (1975).

    (12) Departamento de Instrucción Pública, Puerto Rico y su Historia, Lecturas Escogidas. 4 vols. 1964-1968.

    Volumen I. Trasfondo Histórico y Geográfico (1964) Fernández Méndez y Arturo Santana.

    Volumen II. Conquista y colonización (1966) Fernández Méndez y Arturo Santana.

    Volumen III. El ciclo de agresiones extranjeras y el contrabando en los siglos XVII – XVIII (1967) Fernández Méndez y Arturo Santana.

    Volumen IV. El Reformismo Ilustrado (1968) Fernández Méndez y Arturo Santana

    (13) Departamento de Instrucción Pública, Lecturas Básicas sobre Historia de Puerto Rico. Escuela Superior (1970) –Colección de ensayos, selecciones y documentos.

    Síntesis siglos XVI, XVII y XVIII, Fernández Méndez. Dos ensayos de Morales Carrión: Influencia de las revoluciones de Europa y América en Puerto Rico y Amanecer de una conciencia puertorriqueña El resto de la obra está dedicada a recoger ensayos y documentos sobre los siglos XIX y XX.

    Concluyo estas notas señalando que colecciones documentales como la que hoy presentamos son de un valor incalculable para los historiadores e investigadores, pues facilitan la consulta y utilización de fuentes primarias, elemento esencial de cualquier investigación seria.

    Los procesos electorales

    El 4 de julio de 1899, el Partido Ortodoxo se reorganiza como el Partido Republicano Puertorriqueño, presidido por Gabriel Ferrer Hernández. Entre sus líderes se destacan José Celso Barbosa, Manuel F. Rossy, Federico Degetau, Francisco y Pedro del Valle Atiles, Fidel Guillermety, Roberto H. Todd, Jaime Sifre, Ramón Llovet y Gustavo Agrait, entre otros.

    El 1 de octubre de 1899, el Partido Liberal se constituye en el Partido Federal Americano presidido por Luis Muñoz Rivera. Entre sus líderes se destacan, Antonio R. Barceló, Salvador Carbonell, Herminio Díaz Navarro, Juan Hernández López, Luis Muñoz Morales, Félix Matos Benítez y Santiago R. Palmer. La elección general, organizada bajo las disposiciones de la Ley Foraker, se celebra el 6 de noviembre de 1900. El Partido Federal decide ir al retraimiento en protesta por la división de los distritos electorales y desavenencias con el Gobierno. Votan un total de 58,367 Republicanos y 148 Federales. La abstención alcanzó un total de 64,625 electores, poco más de la mitad de los 123,140 electores capacitados.

    Los Republicanos eligen el Comisionado Residente y los miembros de la Cámara de Delegados. Las Actas contenidas en la obra corresponden a la Primera y Segunda Asamblea Legislativa, 1900-1902 y 1903.

    Los miembros electos a la Cámara de Delegados son cinco por cada uno de los siete distritos en que se divide la Isla para fines electorales que son: San Juan, Arecibo, Aguadilla, Mayagüez, Ponce, Guayama y Humacao. No existen Delegados por Acumulación.

    En esa primera elección Frederick L. Cornwell se convierte en el primer americano en ser electo a la Cámara de Delegados, siendo reelecto en 1902. La segunda elección en 1902 contará con la participación de algunos de los afiliados del Partido Federal y este ganará los Distritos de Arecibo y Humacao; eligiendo 10 Delegados. No será hasta las elecciones de 1924 que saldrá electo otro norteamericano a la Cámara de Representantes, Walter McJones por Ponce. El último representante americano, electo por el Distrito 27 en 1940 lo fue Elmer M. Ellsworth por el Partido Popular.

    La Cámara de Delegados en esos primeros años sesionaba por sesenta días. La Primera Sesión se inició el 3 de diciembre de 1900 y concluyó el 31 de enero de 1901. La Cámara se reunía en el Edificio de la Antigua Diputación Provincial. Durante la Primera Sesión de la Primera Asamblea Legislativa la Cámara celebró tres Sesiones Extraordinarias y participó en una Reunión Conjunta de la Asamblea Legislativa bajo la presidencia de William H. Hunt, Presidente del Consejo Ejecutivo, con el propósito de aprobar la Ley de Asignación General.

    Aunque resulta imposible abarcar todos los asuntos de interés que se plantean en las diferentes sesiones de esa Primera y Segunda Legislatura, es pertinente sin embargo detenernos en algunos de ellos para ver como se desenvuelven los trabajos.

    Por razones obvias amerita que nos detengamos a examinar algunas de las incidencias reflejadas en esa Acta Inaugural de la Cámara de Delegados.

    La Sesión se inicia bajo la Presidencia de William H. Hunt, Presidente del Consejo Ejecutivo. Este organismo designado en su totalidad por el Presidente de los Estados Unidos estaba constituido por los Jefes de los Departamentos, miembros del Gabinete del Gobernador y cinco puertorriqueños. Bajo las disposiciones de la Ley Foraker hacia las funciones de la Cámara Alta en una legislatura bi-cameral.

    Baste recordar que no será hasta 1917, bajo la Ley Jones, nuestra Segunda Carta Orgánica, que se establezca un Senado, de elección popular y se convierta la Legislatura en una de las tres ramas constitucionales.

    Los Delegados presentes proceden a jurar sus cargos ante el Juez Presidente del Tribunal Supremo, Don José Severo Quiñones.

    Se constituye una mesa provisional o “mesa de edad” cuyo presidente será Don Francisco Mariano Quiñones, Delegado por Mayagüez mientras la Secretaria recae en Don José Tous Soto, electo por Guayama.

    El Presidente nombrará una Comisión inicialmente de cinco miembros que se ampliará a siete, uno por cada Distrito, a propuesta del Delegado Todd para “someter a la Cámara una candidatura para las posiciones de Presidente, Secretario, Macero y Portero”.

    La Comisión propone a Manuel F. Rossy para Presidente, a Salvador G. Ross y Ricardo Nadal como candidatos a Secretario y a Félix Padial para el cargo de Macero. Recomendó que la elección del Portero se aplazara para la próxima Sesión.

    La primera votación fue secreta y efectuado el escrutinio resultaron electos:

    Presidente – Manuel F. Rossy 29 votos

    Secretario – Salvador G. Ross 17 votos

    Ricardo Nadal 13 votos

    Macero – Félix Padial 30 votos

    Doña Pilar Barbosa de Rosario, mi antecesora inmediata en el cargo de Historiador Oficial de Puerto Rico, publicó en 1981 un excelente ensayo biográfico intitulado Manuel F. Rossy y Calderón, ciudadano Cabal (1861-1932). Rossy fue el segundo en presidir tanto la Cámara de Delegados (1900-1904) como la Cámara de Representantes (1930-1932). El primero fue José de Diego.

    De los funcionarios electos Ross no está presente por lo que Tous Soto continua fungiendo como Secretario. El Macero Félix Padial tomó posesión del cargo “jurando ante el Juez de Catedral, licenciado Carlos Franco”.

    Se sucede el intercambio de Comisiones entre la Cámara y el Consejo Ejecutivo para notificar haberse constituido y luego informar al Gobernador.

    Se hace necesario adoptar un reglamento provisional Rossy sugiere el Reglamento de la Casa de Washington hasta que la Cámara adopte el suyo, para lo cual se designa una Comisión de siete miembros. El Reglamento propuesto por la Comisión fue discutido y aprobado en las Sesiones del 17 y el 10 de diciembre de 1900.

    El que las Comisiones sean de 7 facilita la selección de uno por cada Distrito. Una cosa que se advierte desde esa Primera Sesión es la participación activa del Delegado Cornwall por Mayagüez. Todo parece indicar que este conoce suficientemente bien el español para intervenir en los debates. No obstante en futuras Sesiones insistirá en que los proyectos se traduzcan al inglés. Esto en parte porque los miembros norteamericanos del Consejo Ejecutivo no manejaban el español.

    Al tercer día de Sesión el Delegado Don Francisco Mariano Quiñones propone un cambio de horas de Sesión “por las malas y calurosas condiciones del local”. Luego de una amplia discusión se acuerda por mayoría de votos que fuera por la noche de 7:30 a 10:30.

    La Primera Sesión Conjunta se celebró el día 4 de diciembre en el Teatro Municipal para recibir el mensaje del Gobernador Charles H. Allen. La presidencia de la Sesión recayó en el Presidente del Consejo Ejecutivo. Antes de finalizar la Sesión se entregó al Gobernador Allen el texto de un mensaje para el Presidente MacKinley. Luego de retirarse el Gobernador se concluyó la Sesión.

    Le correspondió a D. Roberto H. Todd presentar en la Sesión del día 5 de diciembre el primer Proyecto de Ley HD1 “Declarando incompatible el cargo de Delegado con cualquier otro cargo público”.

    La Segunda Sesión de la Primera Asamblea Legislativa se inicia el 1º de enero de 1902. La Sesión comienza a las 12 del día bajo la presidencia del Secretario Salvador G. Ross con la presencia de veinte de los treinta y cinco Delegados. El Secretario dio lectura a la Proclama del Gobernador Hunt convocando a la Cámara a Sesión. Don Luis Sánchez Morales propone que se organicen los trabajos y se proceda a la elección del Presidente. Cornwall secundado por los Delegados Rodríguez y Domenech manifiestan que la Elección de Manuel F. Rossy como Presidente y demás empleados hecha al abrirse la actual Legislatura debe entenderse fue por todo el período de dos años. Luego de la intervención de Rossy, Besosa y Santini invocan el Reglamento de la Cámara en su Artículo 2 y señalan que al Secretario solo le corresponde abrir la Sesión en la primera Sesión de la Legislatura y que la elección de Rossy como Presidente, hecha en aquella Sesión fue por los dos años.

    Zeno Gandía invoca la previa y se acordó por mayoría declarar que no procedía nueva elección de Presidente. Este incidente es uno de varios que ilustran como la Cámara de Delegados tiene que ir sobre la marcha estableciendo pautas para regir sus trabajos.

    En esa misma Sesión se procedió a juramentar al Delegado por el Distrito de Aguadilla Pedro L. Vivoni “que no había tomado posesión de su cargo”.

    Blanca Silvestrini y María Dolores Luque de Sánchez presentan en su Historia de Puerto Rico: Trayectoria de un Pueblo (1989) una interesante tabla que compara el número de Proyectos de Ley presentados entre mayo de 1900 y junio de 1901. La Cámara de Delegados inició un tal de 135 proyectos de los cuales 14 se convirtieron en Ley, mientras que en el Consejo Ejecutivo se radicaron 28 proyectos y 22 se convirtieron en Ley. Esa estadística es reveladora de las tensiones que se desarrollaron entre ambos Cuerpos.

    Es evidente el poder ejercido por los norteamericanos en el proceso de gobierno. La mayoría de los proyectos aprobados pusieron en marcha acelerada el proceso de americanización. Se modificó la educación pública creando un sistema similar al existente en los Estados Unidos. Se becaron 20 hombres y mujeres puertorriqueños para que se educaran en universidades y colegios americanos; se transformó la Ley Municipal concentrando en el Gobierno Central funciones tales como la educación, las obras públicas y la policía con lo que se restaron poderes a los municipios. De igual manera se reestructuró el Sistema de Corrección al estilo norteamericano.

    Al día siguiente se efectúa una Sesión Conjunta bajo la Presidencia de Charles H. Hartzell para escuchar el primer mensaje del Gobernador William H. Hunt quien había sucedido en el cargo al primer gobernador civil Charles H. Allen. Es de notar que la Sesión Conjunta se celebró en el Teatro Municipal de San Juan, hoy Teatro Tapia, al igual que en la ocasión anterior.

    La Segunda Asamblea Legislativa: Primera Sesión

    El 12 de enero de 1903 se inicia la Primera Sesión de la Segunda Asamblea Legislativa cuyos integrantes habían sido electos en las pasadas Elecciones Generales. El Secretario Interino, Pedro de Castro, inicia los trabajos y luego de dar lectura al Artículo 22 del Código Político invita a presidir “Pro Tempore” a Don Francisco Mariano

    Quiñones por ser el Delegado de más edad. De inmediato se pasó a la presentación de las credenciales y a la juramentación de los Delegados Electos entre los cuales, por primera vez se encuentran 10 Delegados del Partido Federal electos por los distritos de Arecibo y Humacao.

    Como dato curioso cabe destacar que fue el Delegado Federico L. Cornwell quien tomó el juramento a Don Francisco Mariano Quiñones como Presidente Interino. Pienso que el hecho de que fuera Cornwell se podría explicar porque ambos fueron reelectos por el Distrito de Mayagüez.

    Acto seguido el propio Cornwell, secundado por Manuel V. Domenech, presentó una moción para nombrar una Comisión “compuesta de cinco Delegados, tres Republicanos y dos Federales, para recibir nombres de los funcionarios que han de servir en los cargos de Presidente, Secretario, Intérprete, Traductor, Sargento de Armas”. La Cámara recesó mientras la Comisión cumplía con su encomienda. Integraron la Comisión los Delegados Veve, Cornwell, Gordils, Díaz Navarro y de Diego.

    Al cabo de un receso de cinco minutos la Comisión regresó al Salón de Sesiones y presentó su informe por voz de su Presidente el Delegado Cornwell.

    La mayoría Republicana recomendó a Rossy como Presidente, José C. Rossy como Secretario, Pedro de Castro para Intérprete-Traductor y como Sargento de Armas a Félix Padial Goenaga. Nótese que el puesto de Macero se sustituyó por el de Sargento de Armas.

    La minoría Federal recomendó para Presidir el Cuerpo a Don Francisco Mariano Quiñones, para Secretario a Don Julián E. Blanco, para Intérprete-Traductor a Eugenio Iglesias y a Tomás Acosta para Sargento de Armas.

    Puesta a votación las nominaciones Rossy obtuvo 18 votos mientras que Quiñones obtuvo 11, con lo cual la Presidencia Interina proclamó a Rossy Presidente y se procedió a instalarlo en la Presidencia.

    La votación para los demás caros resultó en la elección de los candidatos Republicanos, como era de esperar, por votación de 18 a 10.

    De inmediato se procedió con el ritual correspondiente de notificar al otro Cuerpo estar debidamente constituidos e igualmente se hizo con el Gobernador Hunt.

    La participación destacada de Cornwell en todos los procedimientos me hace pensar que actuaba en calidad de Portavoz de la Mayoría. Completados los trabajos la Cámara recesó hasta el día siguiente en que en Sesión Conjunta en el Teatro se recibiría el mensaje del Gobernador. Es interesante destacar que, por vez primera, el Acta de la Sesión recoge el texto del mensaje del Gobernador.

    A partir de la 3ª Sesión celebrada el 14 de enero la Cámara comenzará sus trabajos.

    Termino estas breves notas señalando que en el último día de la Primera Sesión de la Segunda Asamblea Legislativa el 12 de marzo de 1903 se aprobaron dos Proyectos de Ley de vital importancia para Puerto Rico, a saber, el “Proyecto de Ley para establecer una Universidad de Puerto Rico…” y la “Ley disponiendo la Colección y Conservación de ciertos documentos históricos de Puerto Rico”. En virtud de dicha Ley se creó el cargo de Historiador Oficial de Puerto Rico y se designó a Don Francisco Mariano Quiñones para ocupar dicho cargo. Dicho cargo se ha mantenido hasta el presente y me cupo el honor de ser el séptimo designado.

    No hay duda que la Academia de Jurisprudencia y Legislación ha hecho un gran servicio a Puerto Rico al publicar esta cuidada edición de las Actas de la Cámara de Delegados de Puerto Rico. Confío que los próximos volúmenes que vayan incorporando las Actas de las posteriores Asambleas Legislativas se produzcan con bastante rapidez. De ese modo se conservará para futuras generaciones de puertorriqueños tan valiosos documentos. Una petición debo añadir que en la medida de lo posible le incorporen Índices Onomásticos y de Materias que faciliten la consulta.

    La lectura de las Actas en su totalidad develará al lector como fueron resolviendo los Delegados, sobre la marcha, los problemas que la falta de experiencia en los procesos parlamentarios les plantearon. Un ejercicio que me parece interesante es seguir de cerca las múltiples intervenciones de Cornwell en la discusión de los asuntos bajo consideración. Creo que hay material suficiente para un buen ensayo.

    Confío haberles incitado a la lectura, sólo así habré llenado mi cometido.

    Muchas gracias.

    Notas al Calce

    1 Discurso ofrecido con motivo de la presentación del primer volumen del libro, Actas de la Cámara de Delegados (1900-1903), celebrada el pasado 25 de marzo de 2010 en la Casa de España. El Dr. Luis González Vales es graduado de Bachillerato en Artes con concentración en Historia de la Universidad de Puerto Rico; obtuvo su Maestría de la Columbia University de Nueva York, donde también realizó cursos doctorales. Fue catedrático de historia de la Universidad de Puerto Rico y decano asociado de la Facultad de Estudios Generales del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico. Ocupó el cargo de secretario ejecutivo del Consejo de Educación Superior y fue designado por la Asamblea Legislativa de Puerto Rico y el Gobernador como Historiador Oficial de Puerto Rico. Es el director de la Academia Puertorriqueña de la Historia y miembro de la Academia de Artes y Ciencias de Puerto Rico. Es miembro correspondiente de la Real Academia de la Historia, miembro de mérito de la Academia Portuguesa de la Historia y miembro correspondiente de varias Academias de Historia de Hispanoamérica. Recibió, en 1995, un Doctorado Honoris Causa de la Pontifica Universidad Católica de Ponce, Puerto Rico, y fue seleccionado Humanista del Año por la Fundación Puertorriqueña de las Humanidades en 1999. Paralelo a su gestión universitaria, prosiguió una carrera militar en la que alcanzó el rango de Mayor General del Ejército de los Estados Unidos.