Abogacía, derecho y país: perspectivas de un tiempo de transformaciones académicas y profesionales de Puerto Rico

    Abogacía, derecho y país: perspectivas de un tiempo de transformaciones académicas y profesionales de Puerto Rico

    Numeraria Lady Alfonso de Cumpiano*

    RESEÑA

    El título del libro Abogacía, derecho y país: perspectivas de un tiempo de transformaciones académicas y profesionales de Puerto Rico, revela solo parte del contenido abarcador y amplio que surge de su lectura.[1] Quedan expuestas de manera reflexiva y analítica las transformaciones logradas por su autor, Antonio García Padilla, en su gestión de quince años como Decano de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico. Su fructífera labor vino precedida de sus vivencias, formación académica, experiencias en la investigación jurídica, en la enseñanza y en gestión administrativa como Decano Asociado en la Escuela de Derecho. Su participación activa en instituciones tales como el American Bar Association y el American Law Institute le proveyó de importantes marcos de referencia. Las aportaciones de García Padilla son también el resultado de una visión de futuro, inteligencia, liderazgo, inagotable energía e imaginación y de su polifacética persona.

    Presenta el autor al comienzo del libro las vivencias de su niñez y temprana juventud en su “singular pueblo del interior de Puerto Rico, Coamo”. La descripción de Coamo como singular y de la vida allí sencilla y culta, las ilustrativas anécdotas y los recuerdos denotan el apego del autor a su pueblo. Nos dice que de niño y adolescente en Coamo aprendió a valorar y se relacionó con los estilos y diseños de la arquitectura puertorriqueña, la música, la escultura, las letras, el estudio del derecho y los asuntos de política pública.

    El libro refleja la influencia de esos valores en su gestión. Desde el comienzo de sus funciones el Decano identificó una agenda enfocada en cada uno de los componentes constitutivos del programa de derecho. En toda su gestión tuvo impacto: la facultad, el alumnado, el currículo, la biblioteca y sistemas de información, el edificio, la administración, las fuentes de apoyo económico. Relata con especificidad los antecedentes de las iniciativas, los esfuerzos de los proyectos logrados y los que quedan por lograr.

    Nuevos y variados fueron los logros y los proyectos impulsados. De manera clara se explican en el libro. Destacan los grados conjuntos con Minnesota y con las facultades de administración de empresas y medicina, los programas de titulación Puerto Rico-Barcelona, de maestría en derecho para abogados iberoamericanos y caribeños, la reforma curricular a tenor con las tendencias en la educación jurídica acreditada. También las iniciativas para promover esfuerzos de publicaciones por el claustro. El importante impacto en el establecimiento de un fondo dotal perpetuo con el respaldo de ex alumnos y amigos, medida que brinda estabilidad económica a la escuela.

    Cónsono con la reconocida afición del autor por la arquitectura, contiene el libro un capítulo sobre estéticas y funcionalidades, donde explica en detalle el proyecto que dirigió para la exitosa reconstrucción del edificio de la escuela.

    Luego de citar una carta del Juez Frankfurter en la cual aconseja a un estudiante que un abogado competente debe exponerse a las mejores manifestaciones estéticas, García Padilla explica su entendimiento del valor que tienen las artes y las humanidades en los procesos educativos. Le dio particular atención al tema de las artes en sus ejecutorias, como consta en los dos capítulos finales del libro. Obtuvo importantes obras de arte para la biblioteca renovada y para otros espacios. La interesante identificación y explicación de estas quedan expresadas en Textos y Contextos (capítulo VII).

    Hay más sobre su interés en la vinculación de las artes y el derecho. Encargó para la dedicación del edificio renovado y ampliado de la escuela, una cantata en tres movimientos basada en textos fundamentales del derecho. La describe en detalle, dando muestras de su conocimiento musical. La interesante presentación de este libro estuvo a cargo de un panel de seis reconocidas figuras dedicadas al derecho, a la arquitectura, la historia, la pintura y la música. Los esfuerzos infructuosos de García Padilla en traer esculturas a la Escuela por ser de mi agrado su gentil y fina aceptación, que su pelea por conseguir la escultura Cristales de la Paz del maestro Pablo Rubio la ganó Ponce, mi ciudad natal. Difícil esa aceptación de parte de un coameño.

    En definitiva, la lectura de este libro brinda la oportunidad de conocer los fundamentos de los cambios y transformaciones durante el decanato de Antonio García Padilla, basados en estándares de las instituciones jurídicas modernas y en su propia visión.

    El análisis que hace el autor sobre su gestión, enmarcado en el entorno histórico de la escuela, su evaluación comparativa a través de los años, del reclutamiento y del desempeño de profesores y alumnos, la apertura a considerar medidas fuera de lo local, constituye una valiosa ruta a seguir por los administradores y el claustro de las instituciones educativas jurídicas en sus procesos de transformaciones.

    Está claro que este libro es mucho más que un relato de logros. Hay en él importantes lecciones a considerar en vías de formar un mejor país. Invita a reflexionar sobre cómo las instituciones educativas pueden y deben aumentar la calidad y la cantidad del conocimiento que se genera en Puerto Rico y a desarrollar modalidades justas para nuestra ciudadanía. Muestra que la reflexión y la compenetración con los propósitos institucionales son necesarios para las transformaciones. Enseña que los intentos de cambios fallidos y las desavenencias no son impedimentos para lograr resultados positivos. Demuestra que la apertura al mundo amplía conocimientos y brinda enfoques comparativos para la actualización de las instituciones. Confirma que el conformismo y la falta de creatividad son paralizantes; aboga por la importancia de los espacios para la enseñanza y el estudio. Reitera que la vinculación en las artes y otras disciplinas propician el más efectivo ejercicio del Derecho. Constituye, al igual que su libro La Universidad y el País, de 2012,[2]un ejemplo del beneficio resultante al escribir las memorias de las gestiones públicas.

    En fin, el autor hace una aportación valiosa demostrando en esta obra que hay maneras de hacer un mejor país.

    NOTAS AL CALCE

    * Universidad Católica de Puerto Rico. L.L.B. (1965). Pasada Jueza del Tribunal de Apelaciones de Puerto Rico. Académica Numeraria de la Academia Puertorriqueña de Jurisprudencia y Legislación.

    [1] Antonio García Padilla, Abogacía, derecho y país: perspectivas de un tiempo de transformaciones académicas y profesionales de Puerto Rico (2017).

    [2] Antonio García Padilla, La Universidad y el País: Escenario del Siglo XXI (2012).